Hacienda sigue enrocada en su decisión de no adaptar el IRPF a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), en contra de la postura del socio minoritario del Gobierno. El departamento liderado por la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Jesús Montero, lo ha dejado claro este miércoles: usará su derecho a veto para tumbar la iniciativa de Sumar que propone adaptar el impuesto para que estas rentas continúen exentas. Sin embargo, si se produjera sobre este asunto una alianza entre la formación de Yolanda Díaz y el PP, insólita pero posible, la mesa del Congreso podría dejar en papel mojado la negativa de Hacienda.
