Un paseo militar. Es lo que tanto las cúpulas del BBVA como del Banco Sabadell aguardan de las juntas de accionistas que se celebrarán esta semana, mañana la entidad catalana y el viernes la vasca. Un momento en el que salir a hombros justo unas semanas antes de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) desvele sus condiciones a la opa (remedies, en la jerga) sobre la entidad catalana, lo que provocará que el proceso por fin avance y propicie la intervención del Gobierno. Lo que se juegan en esta cita no es menor: la ratificación de las principales caras visibles en esta guerra de opas (Carlos Torres y Onur Genç por el lado del BBVA y César González-Bueno por el del Sabadell); la autorización al BBVA para ejecutar la oferta, las remuneraciones de sus consejos y la batalla de dividendos con los que unos y otros quieren decantar la balanza a su favor.
