El Gobierno español quiere que el dinero de los ahorradores salga de los depósitos y cuentas corrientes y favorezca la financiación de las empresas, para lo que trabaja en un nuevo producto de ahorro que incentive que el inversor minorista aumente su ahorro a largo plazo. Una iniciativa que está impulsando junto a Alemania, Francia, Italia, Polonia, Países Bajos y Luxemburgo en el marco del Laboratorio de Competitividad de la Unión Europea para impulsar la integración del mercado de capitales europeo, y que coincide con un fuerte repunte de las necesidades de inversión europeas en materia de transición energética y digitalización, y a los que se ha sumado en las últimas semanas el aumento de las necesidades ligadas a la seguridad.
