En un mundo convulso —nada es permanente, salvo el cambio—, Europa debate el aumento de los presupuestos de Defensa y el impulso a la inteligencia artificial (IA) para alcanzar la autosuficiencia en sectores estratégicos. Ser o no ser. De otro sector también estratégico, el de la industria biotecnológica y las vacunas se habla menos a pesar de que España tiene buenas cartas para jugar esa partida. Una de ellas es la empresa Hipra, con medio siglo de actividad farmacéutica y biotecnológica. La compañía con sede en Girona, controlada y dirigida por la segunda generación de la familia Nogareda Estivill, vive fundamentalmente de la fabricación y venta de vacunas para animales de granja. Ese área de negocio supone un 92% de su facturación, 453 millones en 2023.
