Las perspectivas de la economía mundial, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), apuntan a un crecimiento del 3,3% para 2025 y 2026, una ligera mejora respecto a 2024, pero aún por debajo del promedio histórico del 3,7% (2000-2019). En las economías avanzadas, el crecimiento sigue caminos divergentes. Estados Unidos mantiene un ritmo sólido con un crecimiento del 2,7% en 2025, favorecido por una política monetaria menos restrictiva y unas condiciones financieras favorables. En contraste, la eurozona avanza a un ritmo más lento con una previsión del 1,0%, reflejando la debilidad competitiva del sector industrial y las exportaciones, en particular en Alemania y Francia.
