La proporción de herencias rechazadas en España se consolidó durante el año pasado en niveles máximos de la serie histórica: aproximadamente, una de cada seis. El fenómeno se explica por causas de distinta índole, como la fiscalidad, las decisiones personales y, principalmente, el nivel de endeudamiento que dejan los fallecidos, según avanza el Consejo General del Notariado (CGN) tras analizar los números.
