
MasOrange trata de poner en orden su abultado endeudamiento. La compañía de telecomunicaciones negocia con la banca un macropréstamo de 2.000 millones de euros para rebajar el precio y prolongar el vencimiento del pasivo, que asciende a los 12.000 millones de euros. La idea es aprovechar las recientes bajadas en los tipos de interés y aprovecharse de los buenos resultados presentados, según indican fuentes financieras. Todo ello mientras avanza en la búsqueda de un socio para la sociedad de fibra que ha constituido junto a Vodafone, una operación clave para recortar drásticamente el pasivo del grupo y preparar una posible salida a Bolsa en 2026.
