El grupo automovilístico Renault ha cerrado el pasado año con una cifra de negocios de 56.200 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 7,4% en comparación con el ejercicio anterior. Aunque este resultado positivo supera las expectativas del mercado y reafirma al grupo francés como uno de los menos afectados en un año financiero particularmente difícil para la industria automotriz europea, sus beneficios se desplomaron un 65% debido a la crisis de su socio, Nissan, que sufrió una drástica caída del 93% en sus ganancias durante el primer semestre fiscal.
