
La conocida como Operación Chamartín ha estado ligada desde su inicio al BBVA. Ese recorrido temporal ha ido desde 1993, cuando la entonces banca pública Argentaria se hizo con el concurso para urbanizar los terrenos junto a la estación ferroviaria madrileña de Chamartín, hasta la actualidad. Ahora llega el turno de que la entidad financiera presidida por Carlos Torres se desprenda de parte de las acciones de la promotora de ese plan urbanístico, la empresa Crea Madrid Nuevo Norte (Crea MNN). Para logarlo, el banco ha contratado a Rothschild con el fin de encontrar un socio que aporte recursos en el momento que arranca esta operación y se necesita inversión, confirman dos fuentes conocedoras del proceso.


