La irrupción de la inteligencia artificial generativa (IAG) “low-cost” china DeepSeek ha provocado un terremoto con dos potenciales consideraciones. La primera afecta al propio mercado de las IAG. Los cálculos sobre inversiones y potenciales retornos de las hasta ahora grandes oligopolistas del sector han tenido que rehacerse. La incertidumbre es máxima y, con ello, la volatilidad del mercado. Nada que deba preocuparnos si entendemos este hecho como un paso más hacia la maduración y consolidación de un mercado que busca su tendencia a largo plazo.
