
Un viaje a Disneyland, unas cortinas de El Corte Inglés y el sueldo de la empleada del hogar. Estos son algunos de los gastos que muchas grandes fortunas facturan a través de sus sociedades, en las que también figuran la titularidad de mansiones, yates, aeronaves y coches exclusivos. En España, los ricos utilizan una amplia gama de estrategias más y menos sofisticadas para minimizar su carga fiscal y, en algunos casos, evadir impuestos. Estas prácticas, aunque a veces bordean la legalidad, pueden implicar técnicas de planificación fiscal agresiva que permiten a los titulares de grandes riquezas ocultar activos, disimular ingresos y aprovechar vacíos legales con los que evadir. La Agencia Tributaria, consciente de estas tácticas, ha implementado una serie de mecanismos y estrategias para combatirlas. En 2023, casi 1.000 expedientes de control permitieron recuperar 502 millones de euros en favor de la Hacienda pública, a razón de medio millón por contribuyente.
