El inversor vasco que aspira al papel de primer accionista de Talgo, la siderúrgica Sidenor, ha fijado una línea roja en el precio al que está dispuesto a hacerse con un 29,9% del capital. Insiste, según fuentes cercanas a las negociaciones, en la propuesta de cuatro euros por acción, un 20% por debajo de la contraprestación que incluyó el consorcio húngaro Ganz-Mavag en la opa registrada el pasado mes de marzo y que fue vetada por el Gobierno a finales de agosto.
