El próximo presidente de Estados Unidos ha tardado poco en activar la maquinaria arancelaria contra el resto de países para dar el prometido giro de 180 grados al comercio mundial. Donal Trump ha asegurado que impondrá desde el primer día de su gobierno tasas a las importaciones de México, Canadá y China y ha amenazado con aranceles del 100% a las principales economías emergentes si evitan el uso del dólar en el comercio internacional y reducen sus reservas en deuda estadounidense, poniendo en jaque la hegemonía de la divisa estadounidense. Una opción que hoy por hoy descartan los expertos que apuntan que no hay alternativas frente al dólar y que un proceso de ese tipo tardaría décadas en completarse.
