Santander y Unicaja recurrirán el nuevo diseño del impuesto a la banca acordado por el Gobierno y sus socios en el marco de la nueva reforma fiscal, según informa Europa Press. Este fija una tasa que durará tres años y que gravará a las entidades bancarias de forma progresiva en función de su cifra de negocios, con un tipo que oscilará entre el 1% para las entidades más pequeñas y del 7% a partir de los 5.000 millones de euros de ingresos.
