
Todo está listo para que el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Santander reciba mañana a las partes implicadas en la demanda de Iberdrola contra Repsol por competencia desleal y publicidad engañosa, cuya vista oral se celebra en la capital cántabra. Su titular, el juez Carlos Martínez de Marigorta, se enfrenta a un sonado juicio (la expectación ha obligado a habilitar una sala más amplia del juzgado) que, más allá del resultado, ha provocado ya un debate sobre las prácticas del llamado blanqueo ecológico, ecoimpostura o greenwashing, especialmente, entre las petroleras. Se trata de estrategias publicitarias que algunas compañías utilizan para presentarse, a ellas mismas y a sus productos, como respetuosos con el medioambiente, cuando no lo son.
¿Es Repsol una competidora real de Iberdrola?
Multienergética. La demanda de Iberdrola contra Repsol por greenwashing se dirige a tres campañas de publicidad de esta, en la que transmite que los productos que venden son sostenibles y que es líder en transición energética, y contra los mensajes de su web corporativa en esta misma línea. Aunque en Iberdrola reconocen que Repsol, como ella misma se califica, es realmente una compañía multienergética y que nada tiene en contra de su negocio petrolero, lo cierto es que “la demanda rezuma acritud”, según fuentes jurídicas.
Chimenea sin humo. En su denuncia, Iberdrola llega al extremo de criticar una foto de una refinería del grupo que dirige Josu Jon Imaz, porque “de las chimeneas no sale humo”. Hasta ahora, los conflictos publicitarios se han dirimido fundamentalmente a través del órgano de autocontrol de la publicidad, si bien los relacionados con el blanqueo ecológico podrán ir a los tribunales una vez España trasponga la directiva europea de empoderamiento del consumidor ante la transición energética, que ya lo legisla.
Rival emergente. Sobre la competencia que Repsol puede hacer a Iberdrola (una compañía que “no está acostumbrada a competir”, según declaró en su día el propio Imaz) en el mercado eléctrico, se plantean todas las dudas. Tanto en comercialización como en generación, Repsol está a años luz de Iberdrola. Sin contar el suculento negocio regulado y en monopolio de las redes eléctricas, en el que Repsol no participa. Además, el crecimiento que ha experimentado la multienergética ha sido resultado de la compra de empresas comercializadoras (como Viesgo o el 50,1% de Cide) o de plantas y proyectos de energías renovables. Sus verdaderos competidores son Endesa, Iberdrola y, en cierto modo Naturgy.
