Ya han pasado tres semanas desde que la dana azotó con fuerza el mediterráneo. Desde entonces, el tejido empresarial de los municipios afectados por las riadas se encuentra en una situación delicada. Casi 50.000 empresas han visto cómo su negocio quedaba destruido, según los últimos datos de la Cámara de Comercio de Valencia. Para reducir el impacto de la catástrofe, el Gobierno puso en marcha dos paquetes de medidas con más de un centenar de propuestas para reparar las pérdidas y la actividad laboral lo antes posible. Aunque, por el momento, las infraestructuras de las calles siguen dañadas y tras el paso de otra dana, las empresas se recuperan lentamente.
Estimaciones
Los daños son grandes y habrá que evaluar el impacto una vez se analicen los perjuicios provocados por la dana. No obstante, el tejido empresarial tardará en reponerse, sobre todo en las zonas más afectadas, como los negocios ubicados en la localidad de Paiporta (Valencia). “Todo dependerá del sector y del volumen de las organizaciones, pero para que una empresa pueda recuperar las pérdidas y empiece a ser productiva puede pasar mínimo un año hasta que opere con normalidad”, afirma Luis Gallego, socio de laboral en Auren. Un tiempo que se puede prolongar “en función de la productividad que genere después de la apertura y de la situación económica que tenía la empresa antes de que se produjeran las consecuencias de la dana”, concluye el letrado.
