La tradición económica de la segunda mitad del siglo XX sostenía que reducir la inflación conllevaba inevitablemente un mayor desempleo. La relación empírica que William Phillips descubrió en 1958 sirvió como guía del sacrificio que, pocas décadas después, supuso acabar con la Gran Inflación en los 80. La subida de tipos con la que Paul Volcker finalmente impactó a la economía norteamericana vino acompañada de una fuerte crisis y un aumento del desempleo, tal y como la evidencia y la teoría en ciernes indicaban.
