El Ministerio de Transportes avanza en su plan para recuperar la gestión de las distintas autopistas de peaje repartidas por el país una vez que finalizan los contratos de explotación. La última novedad, adelantada ayer por EL PAÍS/Cinco Días, es la decisión de asumir la AP-6, AP-61 y AP-51 a la expiración de sus concesiones en noviembre de 2029. A estas carreteras de pago va a añadir, según es su intención en estos momentos, las conocidas como autovías de primera generación, sometidas al modelo de peaje en sombra.
