En medio de una fuerte crisis que azota a la industria alemana, la patronal y el poderoso sindicato IG Metall alcanzaron finalmente un acuerdo salarial para los casi cuatro millones de trabajadores de la industria metalúrgica alemana tras varias semanas de huelgas en el sector. La decisión se tomó en una maratoniana reunión de 18 horas celebrada en Hamburgo, en el norte del país, entre los líderes sindicales y los empresarios de la industria metalúrgica y eléctrica, la más importante del país.
