
Pedro Cortez, el máximo responsable de la filial venezolana de Telefónica en 2014 cuando se produjeron los sobornos al Gobierno de Nicolás Maduro, abandonó Telefónica el pasado verano. Tras un largo periplo profesional de más de 20 años en la multinacional española donde ocupó varios puestos directivos, sobre todo en las filiales de Venezuela y Perú, su último cargo en el grupo era el de director de Estrategia de Telefónica Hispam, la sociedad que aglutina los negocios la multinacional en México, Chile, Argentina, Ecuador, Perú y Uruguay.
