En el Parlamento Europeo, 314 diputados apoyaron rechazar la posición del Consejo, frente a 276 que votaron en contra y 17 abstenciones. En una votación por mayoría simple, el resultado habría sido inequívoco. Pero el texto se tramitaba en segunda lectura y hacían falta 360 votos, la mayoría absoluta de la Cámara, para detenerlo. La mayoría dijo que no, pero no fue suficiente.
