Con la publicación este viernes en el BOE de la ampliación de la vida de la central de Almaraz hasta junio de 2030, el Ministerio para la Transición Ecológica ha insistido en que esta prórroga no trastoca el calendario de cierres del resto de plantas nucleares en España. Sin embargo, distintas voces advierten de los posibles efectos en cascada que este cambio de planes puede tener sobre las otras instalaciones atómicas de generación eléctrica que quedan en España.
