
La orden del Ministerio para la Transición Ecológica que prórroga el funcionamiento de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) hasta 2030, publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), ha provocado un aluvión de reacciones y una fractura en el Gobierno. El socio minoritario del Ejecutivo, Sumar, ha sido tajante en su rechazo a la medida, acusando al PSOE de incumplir el acuerdo de coalición de gobierno que ambos partidos firmaron en 2023. Otros socios del bloque de investidura como Podemos también han criticado la decisión, al igual que las formaciones ecologistas. PP, Vox, los socialistas extremeños y las plataformas locales que defendían su permanencia más allá de 2030, en cambio, han celebrado la extensión de la vida útil de la planta.
