Las aerolíneas pueden ser inversiones volátiles. Eso no ha frenado el interés del capital riesgo, que ha encontrado su ejemplo más claro en la oferta de 6.670 millones de euros que Apollo Global Management ha lanzado por Easyjet. Aunque otras compras completas se antojan complicadas, la lección para el resto de inversores —y para los gestores— es que el sector esconde mucho valor volando por debajo del radar.
