La transición ecológica —con la transición energética como su principal expresión— es, sin duda, uno de los motores de transformación económica y cultural de nuestro tiempo. Solo la irrupción de la inteligencia artificial parece amenazar su liderazgo como mayor metamorfosis global del siglo. Pero incluso esa falsa disyuntiva remite a una misma discusión: materiales, energía, infraestructura y capacidad industrial.
