Vaya por delante nuestra admiración al diestro de La Puebla del Río. Y vaya también por delante nuestra convicción y adhesión a la inversión en valor como receta para generar rentabilidades atractivas a largo plazo. Y ahora… ¿Qué tendrá que ver el mundo de los toros con el de la gestión de inversiones? Nuestra intención no es tratar de convencerle de que Morante es el mejor torero, ni tan siquiera que es el que mejor torea. De la misma manera que tampoco queremos convencerle de que la inversión en valor ha demostrado ser una de las mejores opciones de las que dispone un inversor para generar rentabilidades atractivas a largo plazo, y que además hoy, tal y como están las cosas, tiene un mayor atractivo que nunca.
