La economía estadounidense echa el freno y crece menos de lo esperado. En el segundo trimestre del año, que incorpora de lleno el impacto económico de la guerra en Irán y el espectacular repunte que ha causado en los precios energéticos, el PIB del gigante norteamericano avanzó un 0,4% trimestral. Se trata de una décima menos con respecto al periodo anterior, según las cifras provisionales publicadas este jueves por la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés). En términos anualizados (proyectado a lo largo del ejercicio), el crecimiento ha sido del 1,5%, frente al 2,1% registrado entre enero y marzo. El dato no cumple con las expectativas que tenían los analistas y los mercados, que preveían un ritmo parecido al del trimestre anterior.
