La inflación de la eurozona se moderó hasta el 2,8% en junio, según la estimación preliminar publicada este miércoles por Eurostat. La cifra pone fin a cuatro meses consecutivos de incrementos en el índice de precios al consumo (IPC) y llega apenas unas semanas después de que el Banco Central Europeo (BCE) elevara los tipos de interés por primera vez en casi tres años, una decisión adoptada en respuesta al repunte de los precios en lo que va de año y al riesgo de que las tensiones energéticas alimentadas por la guerra en Oriente Próximo terminen extendiéndose al conjunto de la economía.
