Lo que les separó en el aire les une ahora a ras de tierra. París y Berlín están dispuestos a ir codo con codo en la fabricación de tanques cuando hace solo una semana rompieron sus relaciones para el desarrollo del que estaba llamado a ser el gran caza de combate europeo. El Gobierno alemán ha acordado adquirir el 40% de las acciones del fabricante franco-alemán de tanques KNDS para garantizar así “la influencia a largo plazo” en una empresa de “importancia estratégica” para la capacidad europea en materia de seguridad y defensa. El acuerdo también allana el camino para una posible salida a Bolsa de KNDS y se produce cuando aún resuena la polémica por la ruptura entre ambas naciones para el desarrollo del proyecto FCAS. Ahora, Francia y Alemania compartirán peso en el accionariado del gigante de los carros de combate: un 40% cada uno.
