“Cuando eres muy joven vas a tope de revoluciones con el cuentakilómetros, pero a medida que van pasando los años, la aguja empieza a ir más despacio. Empiezas a mirar hacia atrás”. Pedro Ruiz Aragoneses recurre a esta metáfora para explicar cómo se gestiona una empresa familiar como la que tiene a su cargo, Alma Carraovejas, uno de los grupos vitivinícolas más respetados.
