Con los tiempos turbulentos que atraviesa el planeta, la especialización de la economía española en los sectores de servicios ha tenido muchas ventajas, por su reducida exposición al recrudecimiento del proteccionismo, a la disrupción del transporte de mercancías generado por los conflictos geopolíticos, o al encarecimiento de los hidrocarburos tras el ataque a Irán. Y, sin embargo, estos beneficios, que contribuyen a la fortaleza del crecimiento, tienen un reverso visibilizado en la inflación.
Cesta de la compra
Los datos de IPC dados a conocer esta semana muestran un ligero alivio en el coste de la cesta de la compra. Los alimentos frescos han subido un 3,3%, dejando atrás los fuertes incrementos registrados hasta el inicio de la primavera. Además, el precio de los fertilizantes y de otras materias primas necesarias a la producción agrícola ha descendido gracias al incremento de la oferta de países poco afectados por el conflicto en el Golfo Pérsico. No obstante, queda por ver si la mejora es puntual o prefigura un cambio de tendencia.
