El Tribunal de Cuentas urge al Gobierno a definir una estrategia nacional de lucha contra el blanqueo de capitales que incluya objetivos específicos e indicadores para medir su eficacia real. Aunque el país ha incorporado con éxito la normativa europea y sigue las recomendaciones internacionales, la institución fiscalizadora señala que existe una “dificultad real” para valorar el impacto de las medidas actuales al no disponer de datos que permitan determinar cuánto contribuye cada acción a los resultados globales, según un informe publicado este viernes. En paralelo, el organismo pide reforzar los recursos técnicos y humanos del Sepblac, el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales que se sitúa en el centro de la vigilancia y que depende del Ministerio de Economía.
