El desarrollo de la infraestructura de pagos en las economías de mercados emergentes —desde los sistemas de pago instantáneo en los mercados minoristas hasta las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) para la liquidación interbancaria transfronteriza— forma parte de una transformación tecnológica más amplia. Sin embargo, el intenso escrutinio al que se ven sometidas estas iniciativas por parte de Estados Unidos sugiere que lo que está en juego no es solo la supremacía técnica, sino el propio poder monetario.
