Las revoluciones políticas pueden ocurrir de la noche a la mañana; las tecnológicas suelen llevar más tiempo. El día en el que Bizum ha estrenado oficialmente el pago en comercios físicos, la vida frente a la caja registradora sigue prácticamente igual. En los supermercados, cafeterías y tiendas de Madrid, los clientes continúan pagando con tarjeta, efectivo y sus billeteras digitales habituales, mientras el nuevo sistema de la banca española arranca de forma silenciosa y muy limitada. CincoDías ha visitado una treintena de establecimientos, grandes y pequeños, en tres barrios de la capital y en la mayoría de ellos domina la incertidumbre. Los responsables de los negocios incluso desconocen la adopción de Bizum para pagar en caja.
