
Cinco años después de que comenzara a extenderse el Covid-19 y obligara a confinamientos, el Ministerio de Transportes se ha hecho con un informe, a modo de radiografía, sobre cómo ha cambiado la movilidad y sus tendencias. Entre ellas figura el necesario debate sobre fiscalidad en caso de que en un futuro se pretendan sostener incentivos al tren o al autobús en detrimento del coche privado. Y no por motivos extraordinarios, como fueron la crisis sanitaria o la inflación desbocada, sino por el desafío de la descarbonización.
