
Donald Trump y Xi Jinping están citados hoy con muchos frentes abiertos. El presidente de Estados Unidos incluso se plantea negociar con el de China en torno a las exportaciones de armas a Taiwán, algo que hasta hace poco era una decisión exclusiva de la Casa Blanca. La retórica amenazante del republicano suele alternarse con su lado más transaccional: todo se puede hablar, al precio adecuado. En el intercambio se abordarán la inteligencia artificial, los chips, los aranceles y el comercio de tierras raras, así como el acceso a las economías respectivas de las empresas de uno y otro país.
