La sombra de la debacle financiera en España que estalló en 2008 es muy alargada. Muchas de las heridas sufridas por millones de personas y empresas permanecen sin cicatrizar. Los tribunales siguen saturados resolviendo asuntos registrados hace 20 años. Las entidades financieras apelan por sistema ante instancias superiores hasta la extenuación de las víctimas de infinidad de abusos bancarios.
