Entre los augurios catastrofistas y la inquietante realidad, aún hay brecha. La crisis de Irán acaba de cumplir dos meses. Galopa a peor, pero (aún) no es catastrófica. Dependerá mucho de su duración.
Entre los augurios catastrofistas y la inquietante realidad, aún hay brecha. La crisis de Irán acaba de cumplir dos meses. Galopa a peor, pero (aún) no es catastrófica. Dependerá mucho de su duración.