La guerra de Irán daña a la economía. Ignoramos su impacto final, depende de su alcance y duración. Pero proliferan duras estimaciones. Como la de que, de prolongarse, esta crisis energética superaría al conjunto de las de 1973 (Yom Kipur), 1979 (ayatolás) y 2022 (invasión de Ucrania): lo advierte la AIE. Y la eurozona bordea la estanflación —estancamiento con inflación—, lo peor de cada casa.
