Hace un año, los mercados observaban a Estados Unidos con creciente inquietud. Donald Trump cumplió sus advertencias y lanzó una ofensiva arancelaria que supuso la mayor subida de barreras comerciales desde la Gran Depresión. La reacción del mercado fue inmediata: el temor a una recesión y la perspectiva de menores beneficios empresariales desencadenaron fuertes correcciones bursátiles, comparables a las vividas en episodios como el triunfo del Brexit o la crisis de deuda de la zona euro.

