
España ha vuelto a cumplir con los objetivos fiscales. El déficit público cerró 2025 en el 2,2% del PIB, por debajo de lo pactado con Bruselas, con quien el Gobierno se había comprometido a un desfase máximo del 2,5%. Es más: se trata de la mejor ratio en 18 años, desde el estallido de la crisis financiera. En términos absolutos, la cifra se corresponde a 36.780 millones, un descenso de casi 9.000 millones comparado con el ejercicio previo.
