Hay un banquero que se pone el mundo por montera, que sueña con gigante paneuropeos, lanza el guante a los gobiernos y quiere desafiar esa ley tácita de que las opas no amistosas nacen heridas de muerte. Se llama Andrea Orcel, es el primer ejecutivo del banco italiano Unicredit y el 16 de marzo —con la incertidumbre económica al rojo vivo por el recrudecimiento de la guerra de Irán— lanzó una oferta pública no solicitada de 35.000 millones de euros por el alemán Commerzbank, una presa que tiene entre ceja y ceja desde hace al menos año y medio. Ese es, precisamente, el mismo periodo de tiempo que Berlín lleva enseñando los dientes al directivo romano, sin disuadirlo: “Mi mensaje a Commerzbank hoy es: Ha llegado el momento de hablar”, dijo a los analistas del mercado la semana pasada.

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *