
Los jóvenes de la generación Z (entre los 15 y los 30 años aproximadamente) solo ven la hostelería como un empleo provisional. Al sector le reclaman horarios más previsibles, estabilidad laboral y mejores salarios para entrar a formar parte de sus plantillas, que actualmente aglutinan a 1,9 millones de ocupados de todas las edades con condiciones a menudo precarias, según el II Barómetro sobre Hostelería. El estudio, que han presentado este jueves en Sevilla la Fundación Cruzcampo y la Cámara de Comercio de la ciudad, señala que el 71% de los jóvenes encuestados ven la hostelería como un trabajo de paso; y el 87% exigen horarios más ordenados para tener vida más allá del trabajo.

