Ya antes de que cayeran las bombas en el golfo Pérsico, la Comisión Europea había fijado como prioridad máxima rebajar los precios de la energía. Así que ahora, con la guerra abierta, la prioridad no ha hecho más crecer y la presidenta Ursula von der Leyen ha señalado este miércoles una ruta para llegar a esa meta en la que aparece una propuesta que hasta ahora no sonaba bien en Bruselas: “Limitar el precio del gas”. La alemana ha dejado caer esta posibilidad ante los eurodiputados cuando ha enumerado las alternativas en las que trabaja el Ejecutivo europeo para presentar a los líderes de la UE en la cumbre que se celebrará la próxima semana.
