
Miles de ciudadanos llevan ya tres semanas armándose de paciencia para acudir a su puesto de trabajo cada mañana, ir a una reunión a Madrid o Barcelona, o sacar adelante la producción de su fábrica. Los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que dejaron 47 víctimas mortales y más de 150 heridos, constituyen ya un antes y un después para el transporte ferroviario de España. El Ministerio de Transportes está dispuesto a revisar el modelo de mantenimiento de las vías de alta velocidad, confiado en gran parte a constructoras privadas, y da pasos para reforzar la seguridad en Rodalies.
