Jarro de agua fría para el Gobierno de coalición y su intención de impulsar una reforma tributaria en España. La Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados ha votado en la tarde de este lunes, en una sesión caótica y confusa para trasponer la directiva europea que impone un tipo mínimo a las multinacionales, a favor de enmiendas menores que echan por tierra los grandes planes del PSOE y Sumar. En cambio, debido a la división de los socios del Ejecutivo, la sesión ha rechazado el grueso de la reforma que pretendía sacar adelante el Ministerio de Hacienda, dando un portazo a la subida fiscal al diésel y a la posibilidad de convertir en permanentes los impuestos extraordinarios a banca y energéticas. El Gobierno aún tiene la opción de aprobar in extremis las medidas en el Pleno del jueves, aunque fuentes gubernamentales se muestran pesimistas por cómo ha transcurrido la sesión de este lunes. La Comisión, de hecho, aún sigue reunida y debe validar el dictamen definitivo.
