Las mutualidades de funcionarios viven tiempos de zozobra. El concurso para dar atención médica a los 1,49 millones de beneficiarios de Muface (profesores, policías, inspectores de Trabajo…) quedó desierto la semana pasada. Era la primera vez que ocurría en sus 50 años de existencia. Mientras el Gobierno prepara una nueva licitación exprés para tratar de seducir a las aseguradoras con una mejora económica, los empleados públicos ya empiezan a echar cuentas. ¿Qué pasa si al final no hay un nuevo convenio? ¿Cuánto más tendrían que pagar de su bolsillo por tener un seguro privado?
