Keir Starmer se ha empeñado en desplegar, durante el primer año de su mandato, un pragmatismo “sin escrúpulos”, que permita resucitar el crecimiento económico del Reino Unido, aletargado desde hace más de una década. Y parte de ese empeño es la apuesta decidida por la energía nuclear, que deja atrás años de debate e incertidumbre. El Gobierno laborista, ha anunciado este martes la ministra de Economía, Rachel Reeves, destinará 11.500 millones de libras esterlinas (unos 13.600 millones de euros) de inversión pública al proyecto de la central nuclear Sizewell C, en la localidad de Suffolk.
