Gerardo Cuerva (Granada, 1971) cree que Antonio Garamendi quiere que Cepyme no tenga voz propia, que quede subyugada al dictado de la gran casa patronal de la que forma parte, CEOE. Ese discurso propio, opina Cuerva, es la raíz de que Garamendi apoye una candidatura alternativa a la del granadino para presidir Ceypme, enarbolada por la jefa de CEOE en Valladolid, Ángela de Miguel. A diez días de las elecciones en la patronal de pymes, el empresario granadino atiende a EL PAÍS.
