El Banco Sabadell asumió hace tiempo que contrarrestar la opa del BBVA implicaría desplegar una estrategia defensiva total. Su presidente, Josep Oliu, es poco aficionado al fútbol, pero lo mismo él que el consejero delegado de la entidad, César González-Bueno, han diseñado una táctica que ha priorizado evitar encajar y, si acaso, salir al contraataque si se da alguna oportunidad. La cúpula directiva del banco catalán modera sus manifestaciones en público, pero en círculos reducidos reconoce que recurre a toda la munición posible para evitar la absorción por parte del BBVA. “Hablar con quien convenga” manifiestan fuentes del cuadro de mandos del banco vallesano. Y eso implica contactos al más alto nivel político, toda vez que será el Gobierno quien, apelando al interés general, tendrá la última palabra y la potestad para endurecer o rebajar las condiciones. González-Bueno ya dejó claro hace unas semanas que la opa “pone en peligro el bienestar de España”.
